APOLO 13

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APOLLO 13's PATCH

¡Houston, tenemos una dificultad!

Por Jerry Woodfill,
Ingeniero del Centro Espacial JohnsonHouston, Tejas, EE.UU.
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RESCUE PICTURE

Ocurrió el 13 de abril de 1970 alas 9 p.m. En el Centro de Naves Espaciales Tripuladas de Houston, estuve sentado vigilando una consola de televisión de mediciones de las naves espaciales del módulo de comando del Apolo 13. Con el cargo de ingeniero del sistema de advertencias, estaba muy atento a la señal principal de alarma sobre la pantalia de televisión.

Se trataba de la tercera misión a la luna y los astronautas acababan de alistarse pare el periodo de suerio. Tambion pronto conciliarla yo el sueño en casa, soñando quizá sobre esto astronautas que se encontraban a más de 380,000 Kms. de la tierra.

¡De súbito noté el destello de la alarma principal! Luego oí la voz del astronauta Jack Swigert que advertía--Houston, tenemos una dificultad.

¡Y qué clase de obstáculo! Habia explotado un tanque de oxigeno en la nave espacial, levantando con fuerza expansiva el panel lateral del módulo de servicio sestenedor vital, tal vez dejando a tres individuos perdidos en el espacio.

Verifiqué las otras alarmas que surglan: el aviso de la célula del combustible, el de la averia del motopropulser y otros más. La embarcación sucumbia y só1o una acción inmediata podia salvar a la tripulación.

Con gran rapidez, los astronautas encendieron el módulo lunar y apagaron la nave de comando. Se habia concebido el módulo lunar tan só1o para alunizar a los tripulantes y regresarlo al módulo de comando. Ahora resultaba el bote salvavidas de la tripulación y la única esperanza de regresar en vida a tierre.

Los medios noticieros --radio, televisión y prensa-- publicaron enseguida la explosión. Millones de seres en sas hogares, talleres y oficinas del mundo entero estuvieron alertas a la lucha del Apolo 13 por sobrevivir.

De ahí resultó una explosión de oraciones por la vida de tres hombres a más de 380.000 Kms. de distancia, y por nosotros los del personal de operación de misiones del Centre de Naves Espaciales Tripuladas Pastores, sacerdotes y rabinos llamaron a su gente a intercederle a Dios, agrupándose de noche en vigilias de oraciones.

El periodico New York Times describió en primera página los servicios de oraciones especiales de la ciudad, en tanto que el Papa Paulo se expresaba así:

"No podemos olvidar el peligro que corren los astronautas del Apolo 13. Esperamos que al menos puedan salvar la vida."

Hasta el Senado de los EE.UU. adoptó en el acto una resolución urgiendo que todos los negocios y medios noticieros hiciesen un alto a las 9 de la noche del 14 de abril para orar pot la seguridad de los astronautas. Es posible que jamás se habían unido tantas personas en oraciones por una sola causa.

La reacción de la prensa italiana

Las oraciones recibieron respuestas nmediatas. Cuando al principio se dio cuenta del peligro la tripulación, poco después de la explosión, trataton de cerrer la escotilla entre el módulo de comando y el módulo lunar. Al estilo de los submarinos, pensaron que podian cegar todo escape de la cabina, ¡pero la escotilla no cerraba!

Si hubiesen cerrado la escotilla, se habria desperdiciado después un tiempo precioso y la energía necesaria cuando necesitaron el módulo lunar como su bote de salvamento. La escotilla cerró más tarde sin dificultad alguna, cuando hubo que cerrarla.

Aunque la tripulación encendió el módulo lunar con gran celeridad, la súbita pérdida de las células de combustible del módulo dirigente, requeria cíerta utilización de las baterías de reingreso de emergencia, para mantenet la embarcación estropeada en marcha, en tanto que la tripulación preparaba su bore salvavidas. Esas baterías eran de capital importancia para el reingreso ulterior en la atmósfera del módulo de comando y su utilización entonces significaba que la muerte de los astronautas podria posponerse algunos dias. Pero no cabía ninguna otra alternativa.

Una vez que el personal encendió el módulo lunar, demostró el análisis que se habían utilizado demasiado las baterías de reingreso, no quedando suficiente energía para el regreso.

Pero Dias se hallaba al timón. E1 ingeniero de la energía lunar del módulo estaba en su casa viendo la televisión, al explotar el Apolo 13. Pocodespués sonó el te1éfono, para pedirle que fuese en el acto al Control de la Misión.

Al llegar al Centro Espacial, el ingeniero citado oyó la explicación acerca de la escasez de energía en las baterías de reingreso. Milagrosamente se recordó de un procedimiento concebido por é1 hacía más de un año.

Acto seguido, registró los detalles del plan para volver a cargar las baterías de reingreso del módulo de comando, proveniente de las baterías más grandes del módulo lunar empleando un cable.

Se ensayó el procedimiento después de que el averiado Apolo circu1ó alrededor de la luna y regresaba hacia la tierra ¡RESULTO!

Una investigación posterior en los archives de la NASA y en el escritorio del ingeniero de energía no mostraron el procedimiento y hasta la computación simulada del Apolo carecia de la solución, rechazando el plan de salvamento. Pero Dies respondió alas oraciones mediante un solo hombre que se recordó de ese procedimiento.

ALARM ENGINEER PICTURE AND LM POWER MANAGER

Jerry Woodfill, ingeniero de sistemas de advertencias, controla el viaje histórico del Apolo 13 y Arturo Campos,el ingeniero de la energía lunar del modulo del Apolo 13

Surgió otro entorpecimiento fatal, al controlar el sistema de alarma del módulo lunar. Se había acrecentado la cantidad del gas de bióxido de carbono (CO2), disparándese las principales alarmas.

En la mañana del 14 de abril, el jefe de la misión de ingeniería del Apolo 13 me pidió que lo fuese a yet en su oficina para clarificar el aprieto. Parecía que los dispositivos llamados layadores de gases que sacan ese gas de la cabina del modulo lunar.

Una vez más el Señor proporcionó las respuestas. Un grupo de ingenieros del Centro de Naves Espaciales Tripuladas descubrió la solución del CO2: un aparejo improvisado de cubiertas del diario de vuelo, mangueras de oxígeno y bolsas de plástico pegadas con una cinta gris encontrada abordo. Se transmitieron por radio a la tripulación los procedimientos para combinar el dispositivo, salvándose los tripulantes de la sofocación.

Habiéndose resuelto el peligro del CO2, el grupo confrontaba un obstáculo más ominoso. Se imposibilitaba la navegación debido a los desechos del tanque reventado que rodeaban la nave espacial. Los astronautas no podian avisar las estrellas marcadoras, para alinear la computadora de guía. La luz del sol hacía resplandecer los fragmentos del tanque borrando cualquier vista de las estrellas. Careciendo de un conveniente alineamiento del sistema de guía, la nave espacial se quemaría al reingresar o se desviaría no alcanzando la atmósfera terrestre por completo, significando la muerte segura de los astronautas.

Un amigo mío había previsto hace años ese preciso obstáculo, logrando introducir un plan en las computadoras del control misionero, usando la linea terminal de la tierra y el sol como puntos de referencia. Ninguna acumulación de desechos podía empañar ya sea la 1ínea que trazan los hemisferios de luz y oscuridad de la tierra o el sol. Si bien este programa de computación se había olvidado hasta necesitarse para salvar a los tripulantes del Apolo 13, el Señor había anticipado, pues, el desastre y preparado una vía de escape.

La última amenaza rue acaso el ejemplo más evidente de la intervención divina. El oficial del reingreso no podia calcular el ángulo de regreso. El agua hirviendo del módulo lunar cambiaba, sin saberlo, el alineamiento completo del módulo lunar y del módulo de comando. Si el ángulo resultaba poco profundo, se cambiaria radicalmente el sitio del aterrizaje.

El huracan Helena se presentaba furioso en el Pacífico y las estaciones meteorológicas aconsejaban al oficial de regreso que escogiese un lugar de amarar diferente del previsto. El hizo caso omiso tanto de su consejo como de la tendencia del ángulo nada profundo. Poco después el ángulo cesó de hacerse más obtuso, y el módulo de comando amaró tranquilamente en el Paclfico. La tripulación quedó a salvo; pero el huracán Helena había avanzado hasta el sitio recomendado para amarar, ¡según el meteoró1ogo!

Dios envió desde su centro de control misionero en los cielos un plan de vuelo divino que acudió en socorro de los astronautas. E1 ha demostrado estar listo a intervenir, cuando le intercedemos con oraciones.

La experiencla del Apolo 13 fue más alla del salvamento de los astronautas. Las oraciones en el Centro de Naves Espaciales Tripuladas, tanto mías como de los demás, nos produjo un efecto profundo en nuestras vidas.

No mucho dospués de la misión conoci a una persona que me invito luego a una reunion de negociantes cristianos.

Asistí per pura curiosidad, conociendo ahí a personas que gozan de paz, alegría y amor. Aunque era alguien extraño, me mostraron su profundo afecto, descubriendo yo en el mitin la fuente de su fortaleza, pues, hablín pedido a Jesucristo que se enseñorease en sus vidas como Señor y Salvador.

Ralph Marinacci particiló de los que ellos califican de testimonios. E1 se refirió a su experiencia individual con Jesucristo, pidiendo a los que deseaban conocer al Altisimo como Señor y Salvador que se acercason para una oración.

También yo deseaba a Jesucristo en mi vida, de modo que casi me adelanto hacia el frente. El día 11 de febrero de 1972, le pedí a El que se enseñorease en mi vida. Desde entonces he deseado orar y estudiar la Biblia a diario, participando en lo que ha hecho el Señor. El se ha convertido en mi único salvavidas.

También Dios le ha proporcionado a usted un bote salvavidas desde su Centro de Control Misionero en las Alturas. El salvavidas es su Hijo Jesucristo. Si quisiese usted embarcarse con El, por que no hace usted su eternal decision ahora? Usted jamas seria el mismo.Ore así: "Estoy convencido por la Palabra de Dios que soy un pecador. Creo que Jesucristo murió y vertió su sangre para lavar mis pecados. Yo le recibo AHORA como mi Salvador personal y por su ayuda le confesaré delante de los hombres".

PRAYING HANDS PICTURE


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This page was last updated: August 18, 2009.